Lamentablemente este trimestre no he podido ir al libro-club y ya estamos en la semana 7
y es que todos los martes he tenido pendientes o citas después de salir de la UAM.
Sin embargo, para continuar yo misma con la dinámica del libro-club, empecé a leer el libro que da nombre a este post: Regina. 2 de octubre no se olvida pues habíamos quedado de leerlo en grupo.
Es un libro maravilloso, que a pesar de tener narraciones ficticias, pero situadas en el contexto historio del movimeinto del 68 me hizo reflexionar sobre mis raices, sobre el poder de la naturaleza, sobre México. Da una visión especial sobre la matanza del 2 de octubre en Tlatelolco y pone el dedo en la llaga pues aunque muchos de nosotros ni siquiera habíamos nacido en ese entonces, es algo que nos marcó como país, por eso hay que recordarlo siempre para no permitirnos volver a pasar por algo así.
Como su nombre lo indica, el libro trata principalmente sobre Regina (denominada “la Reina de México”, la reencarnación de Cuauhtemoc), una niña mexicana nacida el 21 de marzo de 1948 en la Aldea de los Reyes, poblado cercano a los nevados volcanes del Popocatepetl y el (la) Iztaccíhuatl.
Junto con su mamá Citlali Pérez y su papá Richard Teucher, Regina vivió durante su infancia en el Tíbet, donde se preparó desde pequeña en las artes de la meditación, la autodisciplina y el autocontrol; vivió también en China, donde estuvo prisionera por algunos años; y finalmente regresó a México, pues como “Reina de México”, estaba destinada a despertar a su país para contribuir al crecimiento de la conciencia del planeta.
Durante seis años, el lama tibetano que preparó a Regina para su trascendental misión le cantaba el siguiente acertijo, que en resumen contiene la descripción de lo que es el libro:
Al país de las aguilás su reina volverá
la cárcel de la Luna precisará romper
guardianes de otros tiempos a su lado vendrán
y unidos todos juntos la batalla darán
Sonámbulos andantes la verán avanzar
y el único despierto su ayuda pedirá
los peores y mejores por ella se unirán
y el agua de los cielos a todos limpiará.
A toques del pasado el presente se oirá
mas sólo en el silencio su voz se escuchará
y en caso de sordera un sacrificio habrá
cuya luz por milenios la ruta alumbrará.
Precisamente el movimiento del 68 formo parte de ese despertar momentaneo del país, así como sucedió en otros países en esa época.
Al igual que en el libro de Elena Poniatowska, en este libro se narran escenas terribles de estudiantes asesinados y golpeados, y en la parte final de la historia se menciona una escena que también aparece en el libro La noche de Tlatelolco.
Con una narración amena, el autor te llevará a diferentes épocas, a diferentes países, e incluso a los pensamientos de políticos corruptos, de estudiantes, de amas de casa y de padres de familia que nunca volvieron a ver a sus hijos vivos.
En verdad este libro vale la pena leerlo.
Lo último que supe el trimeste pasado fue que se iba a solicitar que el autor fuera al libro-club a dar (una vez más, pues ya ha ido varias ocasiones) una plática sobre este libro, pues él asegura que Regina sí existió y que él la conoció personalmente.
Autor: Antonio Velasco Piña
Año: 1987
Editorial: Punto de lectura

















